33.

—¿Y si nos atrapa? —susurró Madeleine mientras seguía a Meoni con un poco de dificultad por el amplio y vacío pasillo, sus delicados pasos apenas audibles sobre el suelo de textura suave y similar al mármol.

—Mentiremos —respondió Meoni simplemente.

Bueno, obvio.

—¿Y qué le diremos? —susurró Ma...

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