38.

Hogar.

No podía creerlo. Finalmente estaba volviendo a casa.

¡Hogar!

Hizo un baile de felicidad en su mente, apenas conteniendo su emoción mientras dejaba que esa sonrisa de alegría se extendiera por sus labios, su mirada brillante se deslizaba furtivamente entre Meoni y Emerick mientras ambos ca...

Inicia sesión y continúa leyendo