2.4

Madeleine juraba que podía sentir la habitación girando con ella, dando vueltas una y otra vez mientras empujaba su silla hacia atrás y se levantaba tambaleante, las facciones de James se desdibujaban de vez en cuando mientras lo miraba con el mismo ceño cansado.

—Entonces... ¿te importa si nos que...

Inicia sesión y continúa leyendo