Capítulo 211

El olor acre de las hierbas medicinales inundó mis fosas nasales mientras molía las raíces secas hasta convertirlas en un polvo fino. Mis manos se movían mecánicamente, haciendo girar el mazo en círculos constantes contra el mortero. Las seis de la mañana. El laboratorio estaba en silencio, a excepc...

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