Capítulo 30

Esas manos me agarraron por la garganta sin previo aviso. Mi respiración se cortó a media inhalación mientras el pánico inundaba mi cuerpo. El termo se me resbaló de los dedos y golpeó el suelo con un chasquido seco que resonó en la oscuridad. Mi teléfono cayó después, repiqueteando inútilmente.

No...

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