Capítulo 68

Punto de vista de Abigail

Me senté en la fría silla del hospital, con los dedos aferrados a los reposabrazos acolchados como si fueran lo único que me mantenía erguida. Las luces fluorescentes zumbaban en el techo, haciendo que todo se viera severo e implacable. Incluso mis propias manos me parecía...

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