Capítulo 99

—Relájate —murmuró contra mi piel—. Solo sigue tus instintos.

Lo intenté. De verdad lo intenté. Pero todo mi cuerpo estaba tenso por la anticipación.

Su mano se movió por mi costado. Un toque suave. Controlado. Cada caricia me hacía temblar.

—Stefan... —No sabía si estaba protestando o suplicando...

Inicia sesión y continúa leyendo