Capítulo 134

El bosque estaba inquietantemente silencioso; los únicos sonidos eran el ocasional chirrido de los insectos y el susurro de las hojas agitadas por el viento.

Victoria yacía en su tienda, dando vueltas de un lado a otro, incapaz de dormir. Tal vez era el cambio de entorno, o quizá los incidentes con...

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