Capítulo 169

La lluvia repiqueteaba constantemente en la ventana, sin mostrar señales de detenerse.

Bianca abrazó a su suave y cálida muñeca, Angel, y miró hacia arriba con ojos esperanzados y suplicantes. Tirando de la manga de Victoria, preguntó con su dulce voz infantil:

—Victoria, está lloviendo mucho. ¿Pu...

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