Capítulo 180

La noche estaba brumosa, y las luces del jardín proyectaban un suave resplandor, delineando la alta figura de Alexander y la fría silueta de Victoria.

Los dos estaban de pie frente a frente en silencio; solo el susurro de las hojas con la brisa nocturna rompía la quietud.

Por fin, Alexander rompió...

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