Capítulo 196

Bianca se sentía mareada por las vueltas que Chase le daba, riendo y agitando sus pequeñas manos en el aire.

—¡Chase, bájame! ¡Me estoy mareando!

Alexander observaba las torpes payasadas de Chase y habló con severidad.

—Chase, ten cuidado. No vayas a dejar caer a Bianca.

Su tono llevaba su habit...

Inicia sesión y continúa leyendo