Capítulo 197

Incluso Victoria, quien estaba acostumbrada a las gemas raras, no pudo ocultar una mirada fugaz de asombro en sus ojos.

Pero rápidamente recuperó la compostura. Su mirada, tan aguda como el instrumento más avanzado, escaneó los tentadores cristales rojos sin revelar un atisbo de codicia o deseo.

E...

Inicia sesión y continúa leyendo