Capítulo 32

La luz del sol se filtraba a través de las cortinas translúcidas, bañando el amplio cuarto infantil en un resplandor cálido y dorado.

Bianca, de cinco años, iba dando saltitos delante, su pequeña mano aferrando tres dedos de Victoria, su entusiasmo palpable pero lo bastante delicado como para no re...

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