Capítulo 36

Los labios de Alexander se curvaron en una media sonrisa mientras despeinaba el cabello de su hermana.

—Muy bien, haremos lo que diga Bianca.

Pero al pronunciar esas palabras, sus ojos se oscurecieron. Recordó la escena del mes anterior en el parque, cuando una madre grosera había empujado a Bianc...

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