Capítulo 38

Chase irrumpió en la habitación, con el rostro enrojecido de emoción y respirando un poco agitado.

Claramente se había apresurado a llegar, el cabello algo despeinado y una ligera capa de sudor en la frente. Sus ojos brillaban y estaban fijos en Alexander, ignorando por completo a Victoria y a Bian...

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