Capítulo 108

El amanecer apenas comenzaba a esparcir su tenue luz grisácea por la ventana cuando Cary finalmente se fue. Abrí los ojos y lo vi marcharse, con la cabeza aún sobre la almohada. No había estado dormida. Uno pensaría que después del día que tuve estaría en coma, pero mi cerebro seguía zumbando, un mo...

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