Capítulo 28

La habitación estaba apenas iluminada.

Me habían tirado sobre una cama enorme.

Unos siete u ocho hombres, envueltos en toallas, me rodeaban con miradas repugnantes llenas de lujuria.

Cerca del borde de la cama, había todo tipo de "juguetes", incluso jeringas y agujas.

Un miedo brutal y primitivo...

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