Capítulo 297

Observé cómo dejaba su propio plato sobre la mesa

Tenía un solo bagel, así, sin nada. Su café estaba negro; sin leche, sin siquiera un triste terrón de azúcar rondando cerca.

"Los hice para ti." Se sentó frente a mí. "Te gusta el tocino."

"Sí. Gracias." Le di una mordida. Luego otra. Era sublime....

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