Capítulo 304

El aliento se le cortó.

Sentí cómo su garganta se movía contra mi boca al tragar saliva.

—¿Es un sí o un no? —pregunté.

Encontró mis labios con los suyos. Sus manos se deslizaron entre mi cabello, inclinando mi cabeza hacia atrás, y me besó como si quisiera devorarme.

Era un beso desesperado, ex...

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