Capítulo 32

Sentí todas las miradas clavarse en mí en cuanto pisé el salón de baile.

Miradas curiosas, críticas, despectivas.

La de Vanessa, sorprendida y llena de odio.

Y la de Cary, una mezcla entre asombro y un disgusto que casi podía tocarse.

El murmullo comenzó al instante.

Yo nunca fui parte de ese c...

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