Capítulo 339

Me detuve en el umbral y contemplé lo que había quedado del cuarto.

La lámpara volcada, el sillón con una pata torcida en un ángulo que sugería haber sido usado como ariete, la barra de la cortina colgando a cuarenta y cinco grados de un solo soporte. La puerta ventana había sido tapiada dos días a...

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