Capítulo 34

—¡Señor Hastings!

Traje diferente, corbata diferente, pero el mismo porte tranquilo, la misma presencia alta e imponente.

Me ayudó a levantarme. —Señorita Galloway. Espero no estar interrumpiendo.

—Eh... no, claro que no —balbuceé, aunque lo que en realidad quería preguntar era: ¿Qué demonios hac...

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