Capítulo 44

Antes de que pudiera apartar la mano por puro instinto de horror, el coche dio otra curva cerrada y Jaclyn cayó aún más encima de mí.

Quedé totalmente aplastada. Mi cara quedó enterrada en el algodón liso y caro del pantalón de Lochlan. Mi mano, que aún intentaba retirar desesperadamente de esa pos...

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