Capítulo 49

—¿Qué pasa? —lancé.

Portia puso el teléfono boca abajo sobre la mesa. —Nada.

—Es Hyacinth, ¿verdad?

—No.

—Solo te reís así cuando ella te manda algo.

Se encogió de hombros. —¿Y qué si es ella?

—¿Qué dijo?

—¿Y por qué tendría que contártelo?

Se levantó y fue al termostato como si el departame...

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