Capítulo 52

La cumbre de negocios se alargó más de lo previsto.

Uno de los anfitriones resultó ser un viejo conocido de mi padre, lo que significaba que, si quería evitar un incidente diplomático en miniatura, no había forma educada de rechazar la cena.

Para cuando regresé al hotel, ya rozaban las ocho.

Entr...

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