Capítulo 89

—No, no es eso —me apresuré a decir, sintiéndome un poco nerviosa—. Solo que… tú eres mi jefe. Es fin de semana. Esto ya se sale de lo laboral. Estoy bien, puedo cuidarme.

—Te llamé varias veces —dijo con ese tono gélido que se le da tan bien—. No contestaste. ¿De verdad puedes culparme por pensar ...

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