Capítulo 98

Me quedé quieta, más por el chisme que por otra cosa.

La voz de mi madre, tensa y cargada de una impotencia que solo le había oído un par de veces, me rozó los oídos como una brisa helada. "…verla así me parte, y no podemos hacer nada."

Un silencio cortado solo por los chapoteos de los peces. Lueg...

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