Capítulo 41 Borde

Amara Ψ

Me senté en el borde de la cama, con los dedos aferrados al suave edredón, contemplando la vista del océano resplandeciente como si fuera una especie de cruel broma. Mi maleta seguía cerrada en un rincón. No quería deshacerla. No quería estar aquí.

Todo dentro de mí gritaba que huyera.

Es...

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