Capítulo 121

Punto de vista de Emma

No podía dormir.

La llamada telefónica había terminado hacía horas, pero yo seguía acostada, mirando el techo. La almohada estaba húmeda. Había estado llorando sin darme cuenta.

Cada vez que cerraba los ojos lo veía otra vez. Caleb estrellándose contra las tablas. Su ca...

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