Capítulo 158

Punto de vista de Emma

No pude decir nada.

Abrí la boca y no salió nada. Ni una sílaba, ni siquiera un aliento que sonara a palabra. Victoria seguía mirándome con esa expresión: la que ya no era de enojo, sino de algo peor, algo que se había asentado más allá de la ira en una clase de dolor silenc...

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