Capítulo 47

Punto de vista de Emma

La alarma sonó a las siete y media. Manoteé el teléfono hasta que el ruido se detuvo y luego me quedé ahí, mirando el techo.

La luz del sol ya se colaba por la rendija de las cortinas. Iba a ser otra mañana luminosa y despejada en Colorado. De esas que hacen que todo par...

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