Adiós

Me aferré al borde y grité de dolor cuando sentí que casi me cortaba los dedos. Mi cuerpo se balanceaba a seis metros de altura, jadeaba y luchaba por mantenerme, ya que era demasiado pesada.

Miré hacia abajo y mi corazón se subió a la garganta al ver lo alto que estaba. Mi vida dependía de la fuerz...

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