Capítulo 44 Epílogo

El final siempre sorprende, aunque esté escrito desde el principio.

-Desconocido.

Sentí unas suaves caricias en mis piernas que las movilizaron con movimientos lentos y como si acabara de despertar de una larga noche de sueño mis ojos se abrieron con un suave parpadeo intentando adaptarlos a la l...

Inicia sesión y continúa leyendo