Capítulo 76 Aslan

Aslan

Aitor me miró de reojo cuando encendí el coche y levantó una ceja.

—Entonces sí sabes manejar de verdad, ¿no, ángel?

Resoplé.

—Cariño, ahorita no me alcanza para tener coche, pero manejo desde los dieciséis.

—Bien —dijo con calma—. Me daría odio que nuestro viaje romántico y misterios...

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