Capítulo 125

Mateo

Nos reunimos en el dormitorio, con el vapor de la piscina todavía pegado a la piel. El aire estaba cargado de más que solo la noche fría. Necesitábamos la verdad. Cheska se les había ido encima a sus hermanos como un huracán hacía rato, y la excusa de la “conversación entre hermanos” era una...

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