Capítulo 15

Cheska

Tengo que admitirlo. Ya ni siquiera puedo mentirme a mí misma. El señor Rivera es guapo. Más que guapo. Y eso, la verdad, me enfurece.

Llevamos dos horas en este Salón de Arte. El aire está cargado. El olor a pintura acrílica es pesado, y el calor que irradia él es peor. No sé dónde mirar. ...

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