Capítulo 21

Damián

Fui a mi habitación y agarré una camiseta limpia y unos shorts de gimnasio. Volví y se los entregué. Nuestros dedos se rozaron por una fracción de segundo, y sentí una chispa de calor que no tenía nada que ver con el clima.

—Espero que te sirvan.

Ella sonrió, una sonrisa de verdad esta vez...

Inicia sesión y continúa leyendo