Capítulo 40

Oliver

—Esa chica va a ser mi muerte —murmuró Mateo antes de echar la silla hacia atrás—. Me voy. Tengo un viaje largo por delante.

Se fue sin mirar atrás. Los tres nos quedamos, intercambiando miradas silenciosas.

—¿Soy yo, o está actuando raro? —pregunté.

—Ha estado distante desde que llevó a ...

Inicia sesión y continúa leyendo