Capítulo 56

Axel

—¿Entonces te gustó darme nalgadas? —preguntó ella. Observaba el líquido ámbar de mi vaso con los ojos muy abiertos, curiosa.

—Sí —dije. Mi respuesta fue corta y cortante—. Ahora deja de intentar distraerme. Estoy tratando de explicar algo serio.

Puso los ojos en blanco.

—Oh, cómo han cambi...

Inicia sesión y continúa leyendo