Capítulo 91

Cheska

La camioneta zumbaba bajo mí, esa vibración baja trepándome por las suelas de los tenis y asentándose en algún punto del pecho. Afuera de la ventana, la entrada de autos de Damian se extendía como un río congelado, puro concreto gris y hojas muertas.

—¿Seguro que no quieres que me quede? —L...

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