Capítulo 96

Cheska

El silencio en la habitación es pesado, vibra con el súbito aumento de mi propio pulso. Los miro. Tienen los rostros pálidos, los ojos bien abiertos y fijos.

—Todos saben a problemas y secretos —digo. Mi voz es firme, aunque siento el pecho como si me lo estuvieran aplastando—. Y entre todo...

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