De vuelta a la guerra con Christopher

Salgo rápidamente de la bañera de hidromasaje, ante la mirada divertida de Carlos, quien me guiña un ojo cuando accidentalmente me vuelvo a mirarlo y él está perdido en los movimientos de mis nalgas. Me sonrojo, me siento como una niña pequeña, no como la adulta que ya soy y que tiene miles de respo...

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