Poniendo trampas para mi esposo

Mi esposo no me había soltado en exactamente dos semanas, ni siquiera para dejarme ir al baño, estaba totalmente molesta, aunque repetidamente le decía que quería el divorcio, él me lo negaba de la misma manera. Decido pedir ayuda a una de las culpables de esta situación.

—Lucía, ¡por favor ayúdame...

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