Amanda

Salgo de la habitación, había escuchado todo, pero él no se dio cuenta, y Lucía ya me había escrito que le había contado, lo veo y está rojo de ira.

—¿Pasa algo, querido? ¿Hay algo en la empresa en lo que pueda intervenir? Creo que es hora de que dejes de vigilarme y te pongas a trabajar, tus accio...

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