Una sentencia de muerte.

—¡Amanda! Querida, vine a visitarte, puede que sea la última vez que me veas. ¿Cómo estás, pequeña esposa? —Christopher entra en la habitación donde Amanda está secuestrada, está oscuro y no puede ver dónde está ella, la bombilla se había roto y no podía distinguir su sombra, habría sido la oportuni...

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