Un año después

—¿Sabías que te amo, verdad? —Carlos me besa apasionadamente mientras estamos abrazados en mi cama.

—No puedo amarte más de lo que te amo, me encanta estar a tu lado, sentirte, abrazarte, besarte, y sobre todo, me encanta que me hagas el amor.

Ha pasado un año desde mi secuestro, físicamente me es...

Inicia sesión y continúa leyendo