Capítulo 49 Perfecta sincronía

—¡Responde! —dijeron al unísono, como si estuvieran en perfecta sincronía.

—No, no puedo responder ahora, y menos con ustedes aquí, me harían decir cosas inapropiadas.

Pasaron un rato conversando sobre hijos y esposos, mientras Carmenza echaba un vistazo de reojo a un camarero que, según ella, era...

Inicia sesión y continúa leyendo