Capítulo 108 Milo - Epílogo

Las primeras luces de la mañana se asoman entre la cortina de la ventana, tomo el girasol de mi mesa de noche y lo paso por el pecho de mi amada esposa, ella siente la caricia y se despierta. Me regala una sonrisa adormilada pero una mirada coqueta.

—Te ves preciosa mientras duermes —confieso acaric...

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