Capítulo 3 VICTOR DAVID

Capítulo 3.-

NARRA VICTOR DAVID

Estaba con mi hermana Dora y con mis padres en el servicio médico forense para recoger el cuerpo de mi hermana Lorena, mi familia estaba destrozada pero yo más que eso, estaba con sed de venganza, quería saber y conocer la identidad del asesino de mi hermana, porque ya que se dio la fuga y que la ley no haría nada, yo haría justicia por mi propia mano, ya estaba completamente decidido a eso a vengar a como diera lugar la muerte de mi hermana, así que haría uso de todos mis contactos que tenía para dar con ella, ayer que fue su accidente y me enteré, me puse en marcha así que esperaba noticias a la brevedad.

Después de interminables trámites y horas de espera, por fin nos entregaron el cuerpo de mi hermana, mis padres hicieron los tramites en la funeraria y esa noche la velamos, en compañía de familiares y amigos, no era justo, era mi hermanita pequeña, mi cómplice en mis maldades y mi adoración, pero ese maldito que le quitó la vida con lágrimas me las iba a pagar, de eso estaba seguro. Estaba pensando mil maneras de vengarme, cuando al velorio de mi hermana llegó un amigo mío del servicio militar, hijo de un comandante de la policía.

- Hola Víctor David, sé que no hay palabras pero lo siento mucho – me dijo Samuel acercándose a darme el pésame.

- Hola Samuel, gracias de verdad – le dije hundido en mi depresión.

- Víctor David, sé qué no es el momento, pero mi padre me pidió que te dijera algo que investigo, pero vamos afuera, debe ser confidencial, si no te sientes preparado ahora, puede ser después – me dijo Samuel con mucha prudencia.

- Claro que puede ser ahora, vamos un momento afuera – le dije a mi amigo mientras salíamos de la sala funeraria.

Nos adentramos en un parque afuera de la funeraria Samuel y yo, cuando ya estuvimos seguros de estar solos ahí, él me miró, tomó aire y empezó a darme la información.

- Víctor David, mi papá ya revisó las grabaciones de las cámaras de tránsito el día de ayer y encontró el vehículo y el momento en el que se produjo el accidente de Lorena – me dijo Samuel muy despacio, como si temiera mi reacción.

- ¿Quién fue Samuel?, ¿Quién le quitó la vida a mi hermana?, por la placa del auto pudieron localizar al propietario, dime el nombre – le pregunté a mi amigo un poco alterado.

- Cálmate Víctor David, sí en efecto mi padre me ha dicho de quién se trata, pero el asunto no es nada sencillo, es un pez gordo, quién ya compró la ley para que se guarde el secreto y desapareció al culpable – me dijo mi amigo, lo que yo sospechaba, era muy raro, que no se abriera investigación y que no se hiciera nada.

- Víctor David, te diré quién fue pero no quiero que pierdas el juicio, contra esa gente no puedes, no podemos hacer nada. Quien atropelló a Lorena fue la hija del candidato presidencial Enrique Valenzuela – soltó mi amigo de golpe, encendiendo mi sangre de coraje.

- ¿Y quién es esa estúpida?, sabes que en política no me meto, pero tengo que saber el nombre – le respondí a Samuel exasperado.

- Se llama Florencia Valenzuela Viaña, la hija menor del candidato, tiene un hermano mayor, pero el asunto es que a ella la desaparecieron yo creo que ayer mismo, no hay rastro de ella, hubo hoy incluso una entrevista con el candidato y su familia y la mamá de ella dijo que ella estaba en Europa estudiando – dijo Samuel abatido.

- Eso no se los cree nadie, ella sigue en México y tengo que investigar dónde está, ¿Cuento contigo para ayudarme? – le pregunté a mi amigo llorando de impotencia.

- Claro que sí, vamos a buscarla pero con una condición, ¿La piensas matar? – me preguntó Samuel.

- Sí y no – le respondí pensando más con mi coraje que con nada más.

- ¿Cómo está eso?, porque eso sí Víctor David yo no pienso permitir que te conviertas en un asesino, no quiero que arruines tu vida siendo igual que esa gente – me dijo mi amigo Samuel con mucha determinación.

- La pienso conocer y la pienso enamorar, para después que esté loca por mí, hacer de su vida un auténtico infierno y dejarla, humillarla públicamente y lo mejor es que lo más seguro que eso pasará cuando su padre, sea ya el Presidente de la Republica, dicen que lleva las de ganar en el radio – le dije a Samuel cínicamente.

- Víctor David, sé cómo te sientes y de verdad lamento lo de Lorena, solo no quiero que te metas en problemas, por favor – me dijo Samuel preocupado por verme tan decidido.

- Por favor investígame todo de la familia de ella Samuel, debe estar escondida con un familiar, ¿Puedes hacerme ese favor? – le pregunté a mi amigo muy abatido.

- No estoy de acuerdo en muchas cosas Víctor David, pero por la amistad de toda la vida y por lo mucho que todos en mi familia adoramos a Lorena, cuenta conmigo para todo – me dijo Samuel dándome otro abrazo.

- Gracias amigo mío, no esperaba menos de ti – le dije a mi amigo correspondiendo su abrazo.

Volvimos Samuel y yo al velorio y al día siguiente sepultamos a mí querida hermana en el camposanto donde estaba el resto de mi familia fallecida, me dolía en el alma ver a mis padres y a mi hermana Dora, destrozados, pero sabía que pronto yo podría vengarme de esa mujer y ahí sí que se haría justicia.

15 DIAS MAS TARDE

Mi amigo Samuel llegó con las noticias que esperaba, no tardó tanto como yo esperaba, era lo bueno de tener buenos amigos y con ellos buenos contactos, me llevó un folder con toda la información. Ese día lo supe todo y tal como lo pensé, estaba escondida en Guanajuato, aquí mismo en México con una tía de ella llamada Elisa Viaña, quién tenía una empresa de velas y una cafetería, estaba planeando todo cuando mi hermana Dora me escuchó hablar con Samuel y agradecerle y ya que mi amigo se retiró, Dora no se quedó callada y de inmediato me manifestó su apoyo.

- Víctor David, me saliste más vengativo que guapo querido hermano, así que piensas lo mismo que yo, que debemos vengarnos de la asesina de Lorena, porque es mujer, por lo que escuché – me dijo Dora con su sonrisa malvada.

- Sí es mujer y sí me pienso vengar, le pediré a mi jefe trabajar en línea pues me iré a vivir a Guanajuato, para tenerla cerca y poder acercarme a ella, vigilarla y todo – le dije a Dora muy contento.

- Me parece excelente y creo que con lo guapo que eres, ella podría enamorarse de ti, es más como eres Administrador de empresas, escuché a Samuel decirte que la tía de la asesina tiene negocios, puedes tantear el terreno y pedir trabajo – me sugirió Dora, lo que fue una idea excelente.

- Por algo somos hermanos piensas lo mismo que yo, ese es mi plan, conocerla y enamorarla y después vendrá mi venganza – le dije a Dora con una sonrisa macabra.

- Y ve a pedir trabajo con la tía, así si te contrata puedes estar cerca de ella y lograrás en menos tiempo tu objetivo – me dijo Dora con maldad.

- Claro que lo haré y gracias por la idea querida hermana – le dije muy decidido a Dora.

Pasaron unos pocos días, mis padres se deprimieron de que me fuera a vivir a Guanajuato, a ellos no les dije mi plan, solo Dora, Samuel y yo lo sabíamos. Quedé de venir a Ciudad de México a verlos seguido y ellos entre lágrimas y lamentos, me dejaron ir, pues siempre me apoyaron en mi futuro profesional y como no hay plazo que no se cumpla, después de una semana que Samuel me dio la información, tomé carretera en mi Honda Accord y me dirigí rumbo a Guanajuato, mientras en mi mente pensaba, ya queda poco para conocernos Florencia Valenzuela

y no tardarás en caer ante mis encantos.

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