Capítulo 29

—Tienes que seguir fingiendo con él. Por tu bien y el de todos —dijo, y luego frunció los labios.

—No puedo hacer eso. Me siento enferma cuando me toca.

Cerró la cremallera de la bolsa y me la entregó.

—Tienes que hacerlo.

—Gracias, Lee.

Asintió y se quedó junto a la puerta.

—¿Cómo me veo?

—B...

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